Dios es mi Fuente — Reto Devocional de 10 Días

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Contenido del curso

Course Content

Día 1 — Nuestra Fuente de Provisión
Día 2 — El Señor Nuestro Proveedor
Día 3 — La Bondad de Dios
Día 4 — La Bendición Nos Enriquece
Día 5 — Nuestra Fuente de TODO
Día 6 — La Bendición de Abraham
Día 7 — Nuestro Pacto de Provisión
Día 8 — Nuestra Herencia en Cristo
Día 9 — Busca a Dios Primero
Día 10 — Bendecidos para Bendecir + Testimonio Final

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Sobre el autor

Tiempo estimado

⏱️Mínimo (solo leer + quiz) ~5 min/día
⏱️Recomendado (con práctica + diario) ~10 min/día
🎓Duración total 10 lecciones · ~1,1 h

“Jesús es nuestra Fuente y La PALABRA es nuestra provisión.”
— Palabra del Señor a Kenneth Copeland

El Reto: 10 Días para Renovar tu Mente y Convencerte de que Dios es tu Fuente

Muchas personas se enfrentan a retos económicos y financieros abrumadores. En la mayoría de los casos, tratan de solucionarlos desde un punto de vista puramente natural: miran su sueldo, miran su necesidad, vuelven a mirar el sueldo… y se desaniman. Es una locura sin fin, y necesitamos detenerla, ¡ahora mismo!

Este curso es un reto devocional de 10 días, basado en el minibook Dios es mi Fuente de Gloria Copeland y el Pastor George Pearsons. Cada día abrirás una sección temática con varias escrituras del libro, una declaración para confesar en voz alta, y una práctica diaria. No hay quizzes. En su lugar tienes cinco hojas-reto descargables en formato PDF (orange & black, listas para imprimir) y un testimonio final donde compartirás todo lo que el Señor hizo durante los 10 días.

Lo que harás cada día:

  • Leerás las escrituras de la sección — varias traducciones, varias luces.
  • Declararás en voz alta la confesión del día.
  • Escribirás en tu hoja-reto cuando corresponda.
  • Alabarás y verificarás cada provisión que recibas.

Tu oración inicial

Padre, estas 70 escrituras están vivas, activas y llenas de poder. Creo que la Palabra de Dios está renovando mi mente y alimentando mi fe. Te veo como LA Fuente de mi provisión. Creo que cada necesidad que tenga está completamente cubierta, cada factura pendiente está pagada en su totalidad, cada deuda está totalmente eliminada y que gozo de libertad financiera. Me sobra tanto, que puedo bendecir a los demás. Gracias por obrar milagros de provisión en mi vida. Oro en el nombre de Jesús. Amén, ¡que así sea!

Preparado. Listo. Ahora grita: “¡DIOS ES MI FUENTE!”